miércoles, 29 de septiembre de 2010

La escalera

Imagina que estás frente a una gran escalera, y esta junto a vos esa persona que es importante para vos, Imaginá que están fuertemente agarrados de la mano...

Mientras están en el mismo nivel, está todo perfecto, se disfruta y ambos son felices. Pero de pronto, vos decidis subir un escalón, pero esa persona no: esa persona prefiere mantenerse en el nivel inicial. Al principio no hay problema, todavía es posible estar tomados de las manos.


Pero resulta que subis un escalón más, y esa persona otra vez decide no subir... Ya las manos empiezan a estirarse bastante y no es tan cómodo como al principio.

Subis un escalón más y ya el tirón es muy fuerte, ya no es disfrutable y empezas a sentir que te frena en tu avance, pero aun así queres que esa persona suba con vos para no perderla...

Desafortunadamente para esa persona no ha llegado el momento de subir de nivel, por ende se mantiene en su posición inicial. Subis un escalón más, y se torna casi imposible mantenerte unido. Te duele, y mucho; luchas entre tu deseo de que esa persona suba, de no perderla, pero ya no podes ni queres bajar de nivel....


En un nuevo movimiento hacia arriba viene lo inevitable: las manos se sueltan. Podes quedarte ahí y llorar y patalear tratando de convencer a la otra persona de que te siga, que te acompañe .Podes incluso ir contra todo tu ser y bajar de nivel con tal de no perderla, pero después de esa ruptura en el lazo ya nada es igual.

Así que por mas doloroso y difícil que sea, entendes que no podes hacer nada más que seguir avanzando, y esperar que algún día vuelvan a estar en el mismo escalón.

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