miércoles, 10 de febrero de 2010

#14

Sabiendo que dejarme llevar podía causarme una serie interminable de amenazas a mi salud mental, te deje entrar en mi cabeza. De a poquito, hasta mintiéndome a mi misma, fui dejando que te apoderes de mis pensamientos. Fui vinculando canciones, cosas que iba leyendo, mirando esa foto que tengo con vos una y otra vez. Esa única foto que debo haber visto 50 veces en estos últimos días. Pensé que estando enamorada de otra persona iba a ser imposible pensar más en vos que en cualquier otra persona, pero sorpresivamente pasó. Ahora no sabría definir si estoy peor o mejor que antes.
Comparándote con la descripción de mi hombre perfecto que escribí unos 8 posteos atrás, me doy cuenta que, si la siguiera estrictamente, serías hombre descartado sin discusiones. Por qué me gustas tanto entonces? Quizá porque sos simpático, porque me haces reír, porque sos inteligente, porque compartimos intereses, porque algo en el fondo me dice que te asemejas más de lo que pienso a mi verdadero hombre ideal.
Hoy más que nunca necesito verte, necesito dejar de hacer conjeturas en el aire, de hacer hipótesis, pero espero tu llamado y nunca llega.
Por qué para mi es todo tan dificil siempre?

2 comentarios:

  1. quiza xq, como me repetiste reiteradas veces, hay razones q la razon no entiende. besos borregita

    ResponderEliminar
  2. razones que el corazón no entiende. y si, me parece que tenes la posta.

    ResponderEliminar